Agencia La Oreja Que Piensa. Argentina 2011. (Por Héctor Sosa, periodista)
Los noticieros y las producciones periodísticas televisivas incrementaron, en la última década, la utilización de recursos teóricos, técnicos y humanos provenientes del género de ficción, generando una delgada y sinuosa frontera entre realidad e irrealidad.
La estética y contenidos de las películas, series, novelas, reality shows y de la publicidad avanzaron sobre el formato televisivo de los noticieros. El fenómeno, surgido en los Estados Unidos, terminó siendo "el modelo" a imitar por la mayoría de los medios del planeta.A este proceso se le sumaron dos hechos que no deberían pasar inadvertidos:
Los noticieros y las producciones periodísticas televisivas incrementaron, en la última década, la utilización de recursos teóricos, técnicos y humanos provenientes del género de ficción, generando una delgada y sinuosa frontera entre realidad e irrealidad.
La estética y contenidos de las películas, series, novelas, reality shows y de la publicidad avanzaron sobre el formato televisivo de los noticieros. El fenómeno, surgido en los Estados Unidos, terminó siendo "el modelo" a imitar por la mayoría de los medios del planeta.A este proceso se le sumaron dos hechos que no deberían pasar inadvertidos:
El consumo mundial de televisión aumentó durante el año 2010 en casi todos los continentes.
En la grilla de programación de las principales cadenas de TV (abierta y de cable) los materiales de ficción ocupan entre un 65 y 75 % de sus espacios, ambos datos surgieron de la investigación realizada por Eurodata Worldwide el año pasado.
En la grilla de programación de las principales cadenas de TV (abierta y de cable) los materiales de ficción ocupan entre un 65 y 75 % de sus espacios, ambos datos surgieron de la investigación realizada por Eurodata Worldwide el año pasado.











