La comunidad Santa Rosa Leleque apeló una presentación efectuada por el empresario italiano Luciano Benetton, en la que pretendía encarcelar a Atilio Curiñanco y Rosa Nahuelquir, como referentes de dicha comunidad, por haber realizado mejoras, con ayuda del Estado, en su vivienda, ubicada en tierras que el magnate reclama como propias.
Rosa Nahuelquir y Atilio Curiñanco, blanco de las acusaciones de los empresarios italianos que dirigen el emporio Benetton. |
Integrantes de Santa Rosa Leleque, junto a los abogados, Edgardo Manosalva y Fernando Kosovsky, se presentaron ante los tribunales de Esquel, para apelar una presentación efectuada por la Compañía de Tierras Sud Argentino, propiedad de la firma Benetton, por presunta desobediencia a la disposición del juez Omar Magallanes, que ordenó no innovar en el predio que ocupa la comunidad mapuche.
LA DENUNCIA
Según la presentación de los apoderados de Benetton, el incumplimiento se habría dado con la construcción de una vivienda de material. La realización de esa obra, que se levantó con aportes del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, habría sido con el objeto de garantizar el derecho de la comunidad a una vivienda adecuada ante la proximidad del invierno.
El delito “desobediencia” contempla como pena la prisión de 15 días a un año para los imputados. A través del apoderado legal de la Compañía de Tierras Sud Argentino, el abogado Martín Iturburu Moneff, se denuncia el presunto incumplimiento de la medida cautelar de no innovar, ya que según esta presentación se habrían verificado “alteraciones de naturaleza material en el predio Santa Rosa de carácter permanente, lo que implicaría una inequívoca desobediencia a la orden judicial dispuesta”.