La noticia que más debía habernos impresionado, la más esperanzadora y estimulante, la más digna de admiración, aquella de la que deberían haberse ocupado todos los medios de comunicación o, al menos, los medios alternativos, ha pasado en cambio prácticamente desapercibida. En el vórtice de los levantamientos árabes, mientras Túnez, Egipto, Libia, Siria, Bahrein, Jordania, Marruecos, Argelia, Yemen, cada uno a su manera y con diferentes resultados, trataban de derribar sus dictaduras, el pueblo de Iraq no se mantenía agachado o en silencio llorando su aflicción. Tras los casi 13 años de bloqueo económico que ocasionaron más de un millón de muertos, ocho años después de una invasión y ocupación que prolonga e intensifica la matanza provocada por las Sanciones impuestas por Naciones Unidas, con cifras de víctimas inasimilables para la imaginación, con millones de refugiados, de huérfanos y viudas, en un país meticulosa y sistemáticamente destruido por las fuerzas anglo-estadounidenses y las milicias colaboracionistas, en la situación más adversa, afrontando la cotidianidad más dura, desafiando la represión más severa, sufriendo asesinatos selectivos todos los días del año, los jóvenes iraquíes, al margen de filiaciones religiosas, sin distinción de partidos o tribus, se sumaron el 25 de febrero a las revoluciones árabes demandando el fin de la ocupación, denunciando la corrupción e ilegitimidad del gobierno de al-Maliki y reclamando democracia y soberanía. Desde entonces, el Frente Popular de Liberación de Iraq no ha dejado de organizar manifestaciones cada viernes en Hawiya, Nasriya, Kirkuk, Basora, Mosul y Bagdad, entre otras muchas ciudades. Muy pocos se han ocupado de ese impulso de portentosa dignidad y casi todos han ignorado las decenas de "mártires" asesinados en las protestas. Iraq no sólo existe, Iraq resiste; se subleva contra los que querrían destruir el país o dividirlo. De todo ello hemos hablado con Asma al-Haidari, activista iraquí que, desde Jordania, participa decisivamente en la coordinación de la revolución de Iraq [1].